camiseta de mexico para el mundial

Primero, porque los criterios son subjetivos y lo que para uno es una genialidad, para otro puede ser un completo mamarracho. Hoy, 25 años después, nada se parece a aquello, salvo el espíritu del festival arandino que sigue siendo el mismo de antaño con una esencia que ha dejado poso todo este tiempo tras haber estado en barrica un cuarto de siglo como los buenos caldos Ribera del Duero.